lunes, 22 de agosto de 2016

Etimología de colores.

Este cuadro está sacado de un blog, los filólogos.com en el cual se nos recomienda un libro y, como nos parece muy interesante, aprovechamos para recomendarlo nosotros también.

Se trata de El candidato melancólico, una obra en la que hace un repaso a la etimología de muchas palabras,  en su primer capítulo repasa el origen de muchos términos referidos a los colores. Ahí nos encontraremos con curiosidades como que la palabra candidato remite al blanco (candidus) porque los que se querían presentar a un cargo vestían una toga de este color, que hay más de ocho variedades de rojo, la relación entre la etimología de berza y verde...Si te apetece, vete al enlace para acceder a todo el capítulo.




Hipérboles con humor


A veces pensamos que los recursos retóricos son cosa solo de los libros, de la literatura o de gente muy culta, pero lo cierto es que recurrimos a ellos constantemente. Una de las más utilizadas es la hipérbole. ¿Quién no ha dicho alguna vez "Estoy hecho polvo", "Llevo mil años esperándote", "eres mas lento que una tortuga", "Me muero de..."?


Una forma de que los alumnos no olviden en qué consiste una hipérbole (recordemos que es la figura literaria en la que se hace una ponderación desmesurada, esto es, una exageración) es explicarla a partir de los típicos chistes de "era tan, tan, tan ....que...". 


Aquí te ofrecemos un listado con algunos chistes que siguen esta estructura. Seguro que si les preguntan a ellos pueden aumentar la lista. Y, mejor aún, pon a prueba su creatividad y que completen ellos hipérboles. Intenta forzar un poco la exageración y se estarán acercando, además, al lenguaje poético. ¿Qué crees que dirán si deben continuar Era una flor tan, tan tan hermosa que..."? Lo dicho: una puerta abierta a la poesía.



Era un hombre tan feo, tan feo, que cuando murió tuvieron que recubrirlo de mortadela para que se lo comieran los gusanos. 

Era un hombre tan viejo, tan viejo, que llegó a ver el arco iris en blanco y negro. 

Era un niño tan feo, tan feo, que tenían que atarle un trozo de carne al cuello para que el perro jugara con él. 

Era una mujer tan menuda, tan menuda, que en lugar de dar a luz sacaba chispas. 

Era un hombre tan viejo, tan viejo, que cuando iba al colegio aún no habían clases de historia. 

Era un hombre tan viejo, tan viejo, que conoció al mar Muerto cuando todavía estaba enfermo. 

Era una abuela tan dulce, tan dulce, tan dulce que todos sus nietos salieron diabéticos.

Era un caballo tan vago, tan vago, tan vago que al ponerle la silla se sentó.

Era una chica tan mona, tan mona, tan mona que sólo comía cacahuetes
.
Era un chiste tan malo, tan malo, tan malo que tuvieron que castigarlo.

Era tan feo, tan feo, tan feo que a los 3 meses aprendió a caminar, porque nadie lo cogía en brazos.

Era tan gordo, tan gordo, tan gordo que el cinturón se lo ponía con un boomerang.

Era un hombre tan cobarde, tan cobrde, tan cobarde que por no pegar, no pegaba ni sellos.

Era una mujer tan fea, tan fea, tan fea que su marido se la llevaba a todas partes para no tener que darle un beso de despedida.

Era una niña tan pelota, tan pelota, tan pelota que iba botando al colegio.

Era una persona tan avara, tan avara, tan avara que cuando murió encogió los pies para que el ataúd fuera más pequeño y le saliera mas barato.

Era una persona tan gafe, tan gafe, tan gafe que se sentó en un pajar y se clavó la aguja.




Ahora prueba tú: 

Era una persona tan, tan, tan mentirosa que...
Era un perro tan, tan, tan flaco que...
Era un coche tan moderno, tan moderno que...
Había un león tan tímido, tan tímido que...
Era un señor tan pesimista/optimista que...
Hizo un día tan, tan, tan lluvioso que...
Era un profesor tan despistado, tan despistado, tan despistado que...
Pusieron un examen tan, tan, tan difícil que...




jueves, 18 de agosto de 2016

Buscando entresijos en la casquería

Cuando utilizamos la palabra "entresijo" en una frase del tipo "Llegaré a desentrañar todos los entresijos de este asunto" estamos utilizando la segunda definición que de esta palabra aparece en el diccionario: "Cosa oculta, interior, escondida".

Para encontrar el origen de esta palabra hay que bucear en nuestro interior, hay que escarbar, pues el entresijo es también  una membrana interior del peritoneo que une al estómago y en intestino con las paredes posteriores del abdómen. Queda explicada entonces la relación entre la segunda acepción (secreto, escondido) si tenemos en cuenta lo escondida que está esa membrana.


¿Que quieres comprar entresijos? Los de cordero se consideran un manjar y, para encontrarlo,  ningún problema: sólo tienes que ir a una casquería, término que se refiere a las entrañas comestibles de los animales (vísceras, asaduras y los ya reiterados entresijos) y otras partes menos "sofisticadas" pero que tienen sus devotos: corazón, oreja, morro, hígado. El negocio donde se venden se denomina también casquería
.
Sobre estos entresijos no tenemos ninguna duda:
 alguien se los zampará en un momento 

La historia del niño que inventó una palabra.


Seguro que más de una vez has usado palabras que has inventado o que sólo tu círculo conoce qué quiere decir. Lo extraño sería que esa palabra se difundiese por más grupos, por la ciudad...por el país ¿te imaginas?
Pues seguro que el pequeño Matteo no esperaba que una palabra inventada por él, "petaloso" (es decir, con pétalos, un adjetivo perfectamente formado a partir de la unión del sufijo -oso a un sustantivo para formar adjetivos, como horroroso, grimoso, luctuoso...), fuese motivo de debate en la Academia de la Crusca (el equivalente a nuestra RAE).

Una sorprendente historia que puedes leer Aqui y puede servir como punto de partida en el aula para reflexionar sobre la productividad del los morfemas y los mecanismos de formación de palabras.


Lee aquí la noticia 

lunes, 15 de agosto de 2016

Infograma las lenguas más habladas en el mundo.

¿Alguna vez te has preguntado cuál es la lengua más hablada en el mundo? Aquí te ofrecemos la solución. Mejor dicho, te la ofrece Alberto Lucas López que se ha tomado el trabajo de hacer este infograma que muestra de un vistazo cuáles son actualmente las lenguas más habladas en el mundo





Recuperando palabras a ritmo de rap

No te ofrecemos hoy una sola palabra sino varias. Pero a esta particularidad añadimos otra: no están definidas (o, si lo están, es de un modo muy original).

Alfonso Martínez creó este rap recuperando términos de la lengua española  en desuso. Desconocemos si ha conseguido volver a poner estas palabras en recuperación. Lo que sí ha conseguido es que se imite esta idea y que se inventen raps que resuciten palabras moribundas. ¿Os animáis a escribir vuestro propio rap para recuperar otras expresiones y mostrarnos el resultado?


La importancia de los signos de puntuación: El testamento sin signos

Quizás seas de los que opines que no es necesario ser muy escrupuloso con el uso de los signos de puntuación. "Total, se entiende igual" es la coletilla habitual cuando se recrimina la ausencia de alguno de los signos. 
Pero ¿seguro que se entiende igual? Te presentamos un texto ampliamente difundido en el que se demuestra que un texto puede no tener significado o tener varios dependiendo de la presencia o ausencia de los signos de puntuación. Tras su lectura, veremos si sigues opinando que da igual el uso de los signos ortográficos. 





Los signos de puntuación de un vistazo

De una visual podrás recordar rápidamente cuál es la principal función de los signos ortográficos 



miércoles, 10 de agosto de 2016

Ejemplos de variedades de la lengua

Para comenzar el respaso, te ofrecemos un mapa conceptual para que recuerdes, de un vistazo, qué son las variedades de la lengua




Y, para completar el cuadro anterior, te aconsejamos recurrir a este excelente trabajo recopilatorio de Materiales de lengua y literatura con el que puedes acercarte a distints variedades diatópicas del español y a registros lingüisticos de modo que estos conceptos ya no tendrán secretos para ti.

viernes, 5 de agosto de 2016

Semaforos, semáforos; Poema de Jaime Siles


Hace mucho que no traemos un poema y ya tocaba.  Normalmente volvemos nuestra mirada a los clásicos y, aunque el poeta al que dedicamos hoy nuestra entrada siga publicando y sorprendiéndonos periódicamente, ya se le puede considerar un clásico de la poesía contemporánea. 

Se trata de Jaime Siles, que compagina su labor docente con la artístic  y la crítica literaria y ha sido ampliamente galardonado en ambas facetas. Amigo de Vicente Aleixandre- con quien mantuvo una intensa relación epistolar, de la que da fe el libro "Cartas a Jaime Siles"-, reconoce que "la poesía no da de comer" y se lamenta del estado en que está sumida la cultura en España y de que los clásicos estén devaluados (algo que conoce en primera persona, pues es catedrático de Filología clásica). Entre sus libros de poesía  destacan Canon (1973), Música de agua (1983), Semáforos, semáforos (1990),  El Gliptodonte y otras canciones para niños malos (1990).


En su poesía, de la que es muy buena muestra este poema auna la cotidianidad y la modernidad  con temas recurrentes en la literatuar (el amor, los celos, la amistad...). La inspiración le viene de su alrededor y los temas evocados por autores clásicos ahora van a encarnarse en el individuo de a pie, en "la chica de al lado". 
El suyo es un estilo cercano al lector, aparentemente sencillo porque es muy fácil captarlo, pero elaborado y trabajado. 




La falda, los zapatos,
la blusa, la melena.
El cuello con sus rizos.
El seno con su almena.

El neón de los cines
en su piel, en sus piernas.
Y en los leves tobillos,
una luz violeta.

El claxon de los coches 
se desangra por ella. 
Anuncios luminosos
ven fundirse sus letras.

Cuánta coma de rimmel
bajo sus cejas negras
taquigrafía el aire
y el aire es una idea.

El cromo de las motos
gira a cámara lenta.
Destellos, dioramas,
tacones, manos, medias.

Un solo parpadeo
y todo se acelera.
El carmín es un punto
y es un ruido la seda.
La falda, los zapatos,
la blusa, la melena
se han ido con la luz
verde que se la lleva.

En un paso de cebra
-la ví y dije: ¡ella!
Y todos los motores
me clavaron su espuela.

El semáforo dijo
hola y adiós. Y era
muy pronto para todo,
muy tarde para verla.

El ámbar me mordía
los ojos y las venas
y la calle tenía
resplandor de pantera.

En qué esquina de yodo
su mirada bucea.
En qué metro de níquel
o burbuja de menta.

Ningún libro me dice
ni quién es ni quién era.
Ni su nombre ni el mío
intercambian fonemas.

Lloran los diccionarios,
lloran las azoteas
y dicto mis mensajes
en una lengua muerta.

Ha llegado hasta junio
y estoy en las afueras.
La costura del cielo
tiene blondas de niebla.

Las boquitas pintadas 
dejan polvo de estrellas
en el borde de un vaso
boreal de ginebra.

Escrito en cuneiforme
el perfil de sus ruedas
los taxis amarillos
tatúan la alameda.

La noche me maquilla
con su breve tormenta
de bares y de hoteles
sonámbulos que tiemblan.

Otoño de terrazas
vacías y de mesas,
de toldos recogidos
y sillas genuflexas.

Los lápices de labios
con la aurora despiertan.
Los espejos los miran
dibujar sus dos letras.

En un paso de cebra
la ví y dije: ¡ella!
y todos los motores
me clavaron su espuela.

Ésta es la misma calle.
Ésta, la misma acera.
Y la hora, la misma.
Sólo ella no es ella.

La falda, los zapatos,
la blusa, la melena.
El cuello con sus rizos.
El seno con su almena.

¿Y la coma de rimmel
bajo sus cejas negras?
El aire me grafía
aún su silüeta.

Esculpida en el ámbar
-de algún paso de cebra
fosforece su piel,
fosforecen sus medias.


De "Semáforos, semáforos" 1990